Quiropráctica para niños
Deja que tus hijos sean todo lo que pueden llegar a ser.
¿Por qué llevar a mi hijo/a al quiropráctico?
La infancia es el momento idóneo para poder corregir subluxaciones vertebrales de forma sencilla y en poco tiempo. Además, previene posibles sintomatologías o problemas futuros en la edad adulta.
¡Y no olvidemos que los niños son muy activos, su columna vertebral puede sufrir más estrés en un solo día que la de un adulto en un año entero!
La quiropráctica es excelente para los niños porque es un cuidado preventivo, integral y sin necesidad de medicamentos.
Quiropráctica para los niños: el cuidado ideal
Como padres, somos conscientes de la importancia de las revisiones dentales, ópticas y auditivas. Sin embargo, ¿qué pasa con las revisiones de la columna vertebral?
Nuestra columna vertebral, junto con el cráneo, protege el sistema nervioso central, que controla todas las funciones de nuestro cuerpo. Desde los primeros días de vida, estas estructuras están expuestas a problemas de alineación que pueden surgir por traumas durante el parto, caídas infantiles o incluso malas posturas durante el crecimiento. Estas desalineaciones pueden provocar interferencias en el sistema nervioso, afectando la capacidad del organismo para autorregularse.
Uno de los problemas posturales más comunes que vemos en consulta es la escoliosis, un desvío lateral de la columna vertebral que afecta a muchos niños y adolescentes en sus años de desarrollo. Detectarla a tiempo es crucial para evitar problemas mayores, y los ajustes quiroprácticos pueden ser una herramienta efectiva para aliviar la presión sobre el sistema nervioso y mejorar la alineación.
Los traumas físicos, emocionales, químicos y electromagnéticos también pueden provocar alteraciones en la alineación del cráneo y la columna vertebral, generando bloqueos en el sistema nervioso. Esto puede dificultar el buen funcionamiento del cuerpo tanto en niños como en adultos, reforzando la importancia de revisiones quiroprácticas regulares para garantizar una salud óptima.
Sobrecarga física en niños
Ya desde el parto los niños llevan una gran sobrecarga, agravada por otros posibles factores como fórceps, ventosas o incluso cesárea. Añadamos caídas, lesiones deportivas, malas posturas, mochilas pesadas, mobiliario escolar inadecuado, etc… Demasiado, ¿no?
Sobrecarga emocional en niños
Ansiedad, estrés, inseguridad… Las emociones afectan al cuerpo provocando tensión muscular, dolores de cabeza, problemas intestinales, problemas inmunológicos, problemas de concentración, etc. El sistema nervioso regula todo el cuerpo y necesita estar libre de interferencias nerviosas para trabajar correctamente.
Sobrecarga química en niños
Alimentación desequilibrada, exceso de azúcar, deshidratación…Son hechos que pueden provocar la aparición de patologías físicas y problemas de concentración.
Sobrecarga electromagnética en niños
Vivimos entre ondas nocivas (microondas, wifi, pantallas…), ondas que contaminan nuestro medio ambiente y que pueden producir electrosmog, afectando al metabolismo de nuestro cuerpo y sistema nervioso y también el de nuestros niños… Y, una vez más, causar subluxaciones vertebrales.
10 beneficios de la quiropráctica en niños:
- Cuida naturalmente, suavemente y de un modo seguro ayudando al bienestar general.
- Fomenta el buen desarrollo del sistema neurológico.
- Estabiliza la columna tras traumas y caídas provocadas por el deporte y/o juegos.
- Previene, detecta y mejora la escoliosis.
- Fomenta la buena postura.
- Ayuda en casos de asma, dificultades respiratorias y alergias.
- Facilita el aprendizaje, mejora la capacidad de concentración (incluso en casos de TDH).
- Fortalece la inmunidad: reduce la incidencia de resfriados, otitis, etc.
- Alivia problemas digestivos, cólicos, estreñimiento y el reflujo en bebés.
- Mejora el sueño y ayuda en casos de enuresis (micción involuntaria nocturna).



